Cuando el camino, se torna oscuro,
y la fe comienza a tambalear.
Viene tu Espíritu y me recuerda,
que tu Promesa es fiel.
¡Que no debo temer!
Tu Palabra es refugio seguro,
Es fuego, que enciende el corazón.
¡Tu voz enciende el fuego,
en mi corazón!(2)
¡Fuego! Que disipa las tinieblas.
¡Fuego! Que aviva la alabanza.
¡Fuego! El evangelio de Cristo es: ¡Fuego! (2)
La Palabra de Dios es viva y eficaz.
Es fuego que enciende el corazón.
Tu voz...